Lectio Divina Marcos l, 29-39

📅 14/01/2026

📜 Evangelio del Día

Marcos l, 29-39

✨ Motivación

Jesús toma de la mano y levanta que en medio del agotamiento humano, Él está sanando y renovando fuerzas. Si sientes cansancio o enfermedad, este momento de oración es descanso que te devuelve esperanza y confianza para seguir caminando con Él.

📖 Introducción

Antes de comenzar esta oración, siéntate con la espalda recta y respira lento tres veces, dejando que el aire te serene por dentro. Dios está aquí, más cerca de ti de lo que imaginas, mirándote con amor. No hay prisa ni exigencias. Ven con tu cuerpo, tus pensamientos y tu corazón, y permite que la presencia viva del Señor envuelva tus sentidos, tu mente y tu interior.

📝 Descripción

Jesús sana y ora en silencio, mostrando que el amor divino toca nuestras heridas y nos impulsa a servir con alegría.

💬 Cita Yo Soy

Yo soy el Médico que toma tu mano cansada, no temas, mi amor te levanta y te devuelve la paz que anhelas.

🙏 Oración Inicial

Padre bueno, Hijo que sana y Espíritu que sostiene, hoy me acerco a ustedes reconociendo mi fragilidad y mis límites. Muchas veces me siento cansado por dentro y por fuera, sin fuerzas para seguir amando. Te pido, Jesús, que me tomes de la mano como a la suegra de Pedro y me levantes con tu gracia. Espíritu Santo, abre mi interior para recibir tu consuelo. María, Madre cercana, acompáñame y preséntame a tu Hijo para que mi vida vuelva a servir con alegría.

📖 Lectio

En aquel tiempo, al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a casa de Simón y Andrés. La suegra de Simón estaba en cama, con fiebre, y enseguida le avisaron a Jesús. Él se le acercó, y tomándola de la mano, la levantó. En ese momento se le quitó la fiebre y se puso a servirles. Al atardecer, cuando el sol se ponía, le llevaron a todos los enfermos y poseídos del demonio, y todo el pueblo se apiñó junto a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos males y expulsó a muchos demonios, pero no dejó que los demonios hablaran, porque sabían quién era él. De madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario, donde se puso a orar. Simón y sus compañeros lo fueron a buscar, y al encontrarlo, le dijeron: “Todos te andan buscando”. Él les dijo: “Vamos a los pueblos cercanos para predicar también allá el Evangelio, pues para eso he venido”. Y recorrió toda Galilea, predicando en las sinagogas y expulsando a los demonios.

🧘 Meditatio

Jesús entra en una casa, espacio de intimidad, mostrando que el Reino toca la vida cotidiana. El género narrativo presenta milagro y oración unidos. Tomar de la mano significa levantar y restaurar. La fiebre simboliza debilidad humana. El atardecer indica el fin de la jornada. Jesús ora de madrugada, revelando su comunión con el Padre. Su misión no es quedarse, sino anunciar. Esto conecta con Isaías sobre el Siervo que sana y con los salmos donde Dios escucha al que ora. ¿QUÉ ME DICE A MÍ? Tú también tienes fiebres interiores que te quitan la alegría y las ganas de servir. Jesús entra en tu casa, en tu rutina, en tus cansancios. Cuando te toma de la mano, no solo te sana, te devuelve tu dignidad y tu deseo de amar. En tu trabajo, en tu familia, en tu soledad, Él quiere levantarte. Tal vez te sientes buscado por muchos, como Jesús, y agotado por las demandas. Este Evangelio te recuerda que necesitas momentos de oración para volver al centro. Si eres joven, padre, madre o consagrado, Cristo te invita a equilibrar servicio y silencio. No tienes que hacerlo todo solo. Permite que su presencia ordene tus prioridades y te regale paz.

🙌 Oratio

¿QUÉ LE DIGO YO? Señor, reconozco que muchas veces me dejo vencer por el cansancio y pierdo la alegría de servir. A veces me cuesta detenerme para orar cuando siento que todos me necesitan. Te agradezco porque tú me tomas de la mano con ternura y no me exiges más de lo que puedo dar. Te pido que hoy me levantes de mis fiebres interiores y me enseñes a buscarte en el silencio. Te ofrezco mi tiempo, mis esfuerzos y mis relaciones para que las llenes de tu amor.

🕊️ Contemplatio

Imagínate dentro de la casa de Pedro, con luz suave y ambiente tranquilo. Ve a Jesús acercarse a la mujer enferma. Escucha su respiración serena. Siente cómo toma tu mano. Mira su mirada llena de compasión. Deja que su calor te envuelva. Permite que su amor te levante. En silencio, recibe su paz que te restaura por dentro.

🤝 Compromiso

Hoy haré un gesto personal de oración breve por la mañana antes de iniciar mis actividades. En mi familia procuraré escuchar sin interrumpir y servir con paciencia. En mi comunidad buscaré apoyar a alguien enfermo o cansado. Por la noche me preguntaré: ¿permití que Jesús ordenara mi día o me dejé llevar solo por la prisa?

📢 Peticiones

Para que sepamos descubrir la grandeza de Jesús y no tengamos miedo de su camino. Para que nuestras comunidades aprendan a servir desde la humildad. Para que los que sufren encuentren consuelo en Cristo. Para que sepamos escuchar a Dios incluso cuando no entendemos.

🛐 Oración de Consagración

Gracias, Señor, por sanar mi corazón y acompañarme. Rezo el Padrenuestro confiando en tu providencia. Me consagro a María, Madre que me lleva siempre a Jesús. Rezo el Avemaría para permanecer bajo su cuidado y ternura.

📖 Hermenéutica

El pasaje de Marcos 1,29-39 se sitúa al inicio del ministerio de Jesús en Galilea. Históricamente, muestra a un Mesías cercano a la vida doméstica. El género narrativo combina milagro y oración, revelando identidad y misión. La comunidad de Marcos, perseguida, encontraba aquí esperanza (Dei Verbum 12). La exégesis muestra que tomar de la mano es signo de resurrección. La oración de madrugada revela dependencia del Padre. San Jerónimo destaca que Jesús sana para que el hombre sirva. El Catecismo afirma que Cristo revela el amor del Padre en sus curaciones (CIC 1503). Pastoralmente, el texto ilumina el equilibrio entre acción y contemplación en la vida actual. Jesús invita a no absolutizar el éxito. Como recuerda el Papa Francisco, la oración sostiene la misión (Evangelii Gaudium 262).