Lectio Divina Juan 11, 19-27

📅 29/07/2025

📜 Evangelio del Día

Juan 11, 19-27

✨ Motivación

Hoy, Jesús te mira con amor incondicional y te invita a descubrir que, incluso en tus noches más oscuras, Él está ahí, susurrando tu nombre. Si el cansancio pesa en tu espíritu, si el desánimo intenta robarte la paz, esta Palabra es un bálsamo para tu corazón, una caricia de su amor que te renueva. Para quienes viven duelo, desilusión o enfermedad, esta hora santa es un refugio.

📖 Introducción

Antes de que sus palabras acaricien tu oído, pon tu mano suavemente sobre tu pecho... cierra tus ojos por un instante y siente el ritmo de tu propia vida, esa vida que Dios te regala. Él está aquí, en este mismo instante, latiendo contigo. No hay barreras ni expectativas, solo su amor que te acoge tal como eres. Respira su paz, déjate habitar por su amor infinito y confía: Él te espera.

📝 Descripción

Marta llora, Jesús consuela; el dolor se transforma en fe viva.

💬 Cita Yo Soy

“Yo soy la Vida que vence todo lo que en ti huele a muerte. Yo no vengo a evitar tus lágrimas, sino a darles sentido. Ven a mí con tu fe temblorosa, y Yo haré florecer esperanza en tu valle de huesos secos. En mí, incluso lo perdido puede resucitar.” — Inspirado en Yo soy el que soy, Conchita Cabrera

🙏 Oración Inicial

Padre Santo, aquí vengo ante Ti con el corazón necesitado de Tu consuelo. Como Marta y María, he conocido el dolor de la pérdida, la angustia de la despedida, el silencio que a veces parece ensordecedor. Jesús, mi Señor y mi Vida, Te pido que toques mis heridas con Tu ternura infinita. Que Tu Palabra sea bálsamo para mi alma y luz para mi camino. Espíritu Consolador, abre mis oídos para escuchar no solo con la mente, sino con el corazón. María, Madre de esperanza, toma mi mano y guíame hacia tu Hijo, quien es nuestra resurrección y nuestra vida. Concédeme la gracia de creer, de confiar, de abandonarme en Sus brazos amorosos. Amén.

📖 Lectio

Juan 11, 19-27 (Biblia de Jerusalén) Muchos judíos habían venido donde Marta y María para consolarlas por su hermano. Cuando Marta supo que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María permanecía en casa. Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.» Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará.» Le responde Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día.» Le dijo Jesús: «Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees tú esto?» Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.»

🧘 Meditatio

Este pasaje ocurre en el contexto de la muerte de Lázaro, amigo de Jesús. Marta, su hermana, dialoga con el Maestro desde el dolor. En este momento, Jesús revela su identidad profunda: no solo da vida, Él es la vida. La palabra griega para “vida” es zoé, indicando la vida divina, plena. Su afirmación es una promesa escatológica realizada: ya desde ahora, quien cree vive eternamente. Esta escena no solo narra un duelo, sino un encuentro transformador. ¿Qué parte de ti necesita escuchar esta voz de vida? ¿QUÉ ME DICE A MÍ? Hoy, Jesús te encuentra como encontró a Marta: en tu dolor, tu confusión o tu esperanza débil. Él no te exige una fe perfecta, solo una apertura humilde. A veces, la vida parece perder sentido cuando la muerte física o emocional nos alcanza. Pero Jesús te dice: “Yo soy la Resurrección y la Vida”. Es una declaración personalísima. Hoy, en esta oración, ¿hay algo que en ti necesite resucitar? Una relación, una fe apagada, una vocación dormida… Jesús no llega tarde: llega a tiempo para darte una vida nueva.

🙌 Oratio

Jesús, cuando leo este pasaje mi corazón se conmueve porque reconozco en Marta mi propia humanidad. Cuántas veces he sentido que llegas tarde a mis crisis, que el dolor me alcanza antes que Tu consolación. Pero hoy entiendo que no se trata de los tiempos humanos, sino de Tu presencia constante que acompaña incluso el sufrimiento. Te agradezco porque no huyes de mis lágrimas, porque no tienes prisa en cambiar mi dolor, sino que lo acompañas con Tu ternura. Gracias porque Tu "Yo soy la resurrección y la vida" no es solo promesa futura, sino realidad presente que transforma mi perspectiva. A veces me cuesta creer que la vida puede brotar de tanta muerte, que la esperanza puede renacer de tanta desesperanza. Te pido la gracia de la fe sencilla de Marta, esa capacidad de reconocerte como el Cristo, el Hijo de Dios, incluso en medio del dolor. Te ofrezco mis duelos no sanados, mis despedidas pendientes, esas ausencias que aún me duelen. Te ofrezco también mi deseo de ser testigo de Tu vida resucitada para otros que atraviesan la oscuridad. Que mi fe, aunque pequeña, sea suficiente para que Tu poder obre en mí y a través de mí. Amén.

🕊️ Contemplatio

Cierra los ojos… imagínate a Marta caminando con pasos cansados hacia Jesús. Ahora, eres tú. Él te espera, sus ojos te buscan. Siente el polvo del camino, el calor del día… Jesús te mira, extiende su mano y pronuncia tu nombre. En esa mirada no hay reproche, solo ternura. Él sabe lo que has perdido, y lo que aún no te atreves a entregar. Quédate en ese instante. Respira su presencia. No necesitas palabras… solo déjate abrazar por su Vida.

🤝 Compromiso

Hoy quiero hacer un gesto concreto de vida: ✔ Visitaré o llamaré a alguien que esté de duelo o en depresión. ✔ Sembraré palabras de esperanza donde haya quejas. ✔ Por la noche, me preguntaré: ¿Qué parte de mí volvió a vivir hoy? ✔ Y haré un examen de conciencia: ¿Estoy viviendo como alguien que ha resucitado?

📢 Peticiones

Por la Iglesia, para que sea siempre signo de esperanza y vida nueva en Cristo. Por los que han perdido a un ser querido, que encuentren consuelo en la promesa de la resurrección. Por los enfermos terminales, para que sientan la cercanía del Dios que no abandona. Por nuestra comunidad, para que vivamos como resucitados en lo cotidiano. Por cada uno de nosotros, para que esta Lectio Divina transforme interiormente

🛐 Oración de Consagración

Señor Jesús, gracias por venir a mi encuentro con tanta ternura. Te consagro mi vida, mis pasos, mis afectos. Quiero vivir como alguien que ha resucitado contigo. Padre nuestro... Santa María, Madre de la Vida, me consagro a ti. Tómame de la mano y llévame siempre a Jesús. Dios te salve, María...

📖 Hermenéutica

1. Contexto Histórico-Literario Juan escribe este evangelio a finales del siglo I para una comunidad que enfrentaba persecución y dudas. El pasaje está situado antes del milagro de Lázaro. Es un género narrativo-teológico con diálogos intensos, donde Jesús revela su identidad como dador de vida eterna. 2. Exégesis Lingüística y Simbólica "Yo soy" evoca el nombre divino (Ex 3,14). “Resurrección” (anástasis) y “vida” (zoé) indican no solo restauración física, sino plenitud espiritual. Este pasaje es centro teológico del Evangelio de Juan. 3. Interpretación Patrística y Magisterial San Agustín interpreta esta fe de Marta como el prototipo de la fe de la Iglesia. El Catecismo (§994) enseña que creer en la resurrección es creer en la Persona de Cristo. 4. Aplicación Pastoral Contemporánea Hoy muchas personas viven como si estuvieran muertas interiormente. Este pasaje nos recuerda que Cristo sigue levantando vidas. No se trata de esperar la vida eterna como algo lejano, sino de vivir ya como resucitados. Preguntas para profundizar: • ¿Qué zona de mi vida necesita hoy una palabra de resurrección? • ¿Cómo puedo anunciar con mi vida que Jesús es la Vida? • ¿Qué significa creer en medio del dolor?

🎥 Video Reflexión