Lectio Divina Marcos 3, 13-19

📅 23/01/2026

📜 Evangelio del Día

Marcos 3, 13-19

✨ Motivación

Jesús llama y elige, y en medio de la incertidumbre cotidiana, Él permanece fiel y cercano. Si sientes cansancio interior o dudas en la oración, este momento de oración es refugio seguro, fuerza suave y luz para reencontrar confianza filial, renovar la fe herida y descansar en su amor que sostiene cada paso.

📖 Introducción

Antes de comenzar esta oración, adopta una postura cómoda y estable; coloca ambos pies en el suelo y endereza suavemente la espalda. Respira lento y profundo tres veces, dejando que el aire serene tu interior. Dios está aquí, te mira con ternura y te espera sin reproches. No necesitas demostrar nada ni traer respuestas. Ven tal como estás, con lo que hoy habita en tu mente y en tu corazón, y permítele conducir este encuentro desde la confianza.

📝 Descripción

Jesús sube al monte, llama por su nombre y crea comunión, despertando pertenencia, confianza y envío amoroso.

💬 Cita Yo Soy

Yo soy tu elección amorosa, el que te llama aun cuando dudas. Permanece conmigo; en mi cercanía tu corazón descansa y tu camino se fortalece.

🙏 Oración Inicial

Padre bueno, fuente de todo llamado, me acerco a Ti con el corazón necesitado. Jesús, Hijo amado, Tú me miras y pronuncias mi nombre con ternura. Espíritu Santo, aliento fiel, abre mi interior para reconocerte presente. Conozco mis miedos, mis silencios y mis resistencias; aun así deseo encontrarte y escuchar tu voz. Concédeme la gracia de una oración confiada, sencilla y perseverante. Que este momento sea encuentro vivo y no rutina. María, Madre atenta y discípula fiel, acompáñame en este camino de escucha; enséñame a responder como tú, con abandono y amor. Amén.

📖 Lectio

En aquel tiempo, Jesús subió al monte, llamó a los que él quiso, y ellos lo siguieron. Constituyó a doce para que se quedaran con él, para mandarlos a predicar y para que tuvieran el poder de expulsar a los demonios. Constituyó entonces a los Doce: a Simón, al cual le impuso el nombre de Pedro; después, a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, a quienes dio el nombre de Boanergues, es decir «hijos del trueno»; a Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Tadeo, Simón el Cananeo y a Judas Iscariote, que después lo traicionó.

🧘 Meditatio

Marcos presenta una escena fundacional del discipulado. Jesús sube al monte, lugar bíblico de revelación, y llama libremente “a los que quiso”. La iniciativa es suya. El verbo instituir indica creación estable, no tarea ocasional. Ser Doce evoca a Israel renovado. Primero estar con él, luego ser enviados: comunión precede misión. El poder sobre el mal brota de esa cercanía. Los nombres concretos subrayan elección personal dentro de una comunidad diversa, sostenida por la autoridad amorosa de Jesús. Así se revela un llamado que integra identidad, pertenencia y servicio, sin borrar fragilidades humanas ni historias contrastantes presentes en cada vida. ¿QUÉ ME DICE A MÍ? – Dios me habla personalmente hoy Hoy, este llamado te alcanza a ti. Jesús no espera perfección previa; te llama donde estás. Subir al monte es dejar el ruido, aunque sea interior. Estar con él implica priorizar tiempos reales de oración, aun breves. Desde esa cercanía, tu vida cotidiana se vuelve envío: en tu familia, trabajo, enfermedad o estudio. Si eres padre o madre, tu presencia paciente anuncia. Si vives solo, tu fidelidad silenciosa sostiene. Si sirves en la Iglesia, recuerda que la misión nace de la amistad con Cristo. Cuando te sientes débil, elige permanecer. Él te nombra y confía. Acepta tu nombre y el de los otros, con sus luces y sombras. No compitas; camina en comunión. Permite que su autoridad amorosa sane miedos, ordene afectos y te haga libre para amar. Hoy, decide estar con Él, y deja que Él haga fecunda tu entrega. Así, la confianza filial crece sin prisa. Tu historia es lugar de gracia. La oración perseverante transforma decisiones pequeñas. Escucha, responde y descansa. El Señor sostiene procesos, acompaña caídas y vuelve a llamar cada día con paciencia misericordiosa. Permanece disponible, agradecido y atento; su elección te precede, te envuelve y te envía siempre para bien de todos y mañana.

🙌 Oratio

Señor, reconozco que muchas veces me distraigo de tu voz y busco seguridades fuera de Ti. A veces me cuesta subir al monte y permanecer contigo cuando el cansancio o la prisa me dominan. Te agradezco porque me llamas primero para estar contigo, sin exigencias ni reproches. Te pido que me concedas un corazón dócil, capaz de escucharte y de confiar. Dame la gracia de ordenar mis tiempos para la oración y de vivir desde tu presencia. Te ofrezco mi historia, mis relaciones y mis tareas diarias. Toma lo que soy y lo que tengo, y envíame donde Tú quieras. Que tu amistad sostenga mis decisiones y que tu amor haga fecundo cada gesto sencillo. Amén.

🕊️ Contemplatio

Imagínate en el monte, al amanecer. Siente el aire limpio y el silencio amplio. Ve a Jesús llamando con mirada serena. Escucha tu nombre pronunciado con cariño. Observa a los otros reunirse, distintos y cercanos. Permanece de pie o sentado, como prefieras. Deja que su presencia te envuelva. No hagas nada; recibe. Su amor te elige, te reúne y te envía. Descansa en ese abrazo interior. Permite que la paz se asiente lentamente. Quédate en silencio. Confía. Todo está bien. Respira hondo, agradece sin palabras, y deja que el tiempo se detenga bajo su luz fiel que sostiene tu vida.

🤝 Compromiso

Hoy el Evangelio me invita a responder con gestos sencillos y fieles. Como gesto personal, dedicaré un tiempo breve pero real a la oración silenciosa, eligiendo estar con Jesús sin distracciones. En el ámbito familiar, procuraré escuchar con más atención y paciencia, evitando respuestas impulsivas y cuidando la comunión. En lo comunitario, ofreceré un servicio discreto, sin protagonismo, buscando construir unidad y no división. Al final del día, realizaré un examen nocturno preguntándome: ¿me dejé llamar y acompañar hoy por Jesús?, ¿desde dónde actué: desde la prisa o desde la confianza filial? Este compromiso no busca perfección, sino constancia humilde. Permitiré que el Señor sostenga mi proceso, confiando en que la fidelidad cotidiana transforma lentamente el corazón y hace fecunda la vida ordinaria, aun cuando no vea resultados inmediatos.

📢 Peticiones

Por la Iglesia, para que viva desde la cercanía con Cristo y anuncie el Evangelio con humildad y fidelidad, roguemos al Señor. Por quienes ejercen autoridad y servicio, para que actúen con espíritu de comunión y no desde la búsqueda de poder, roguemos al Señor. Por quienes viven confusión, miedo o cansancio espiritual, para que descubran que Jesús los llama por su nombre y los sostiene, roguemos al Señor. Por nuestras comunidades y familias, para que aprendan a “estar con Él” antes de actuar, roguemos al Señor.

🛐 Oración de Consagración

Te doy gracias, Señor, por llamarme y sostenerme cada día con paciencia. Reconozco que todo bien proviene de Ti y en Ti descansa mi esperanza. Unido a toda la Iglesia, elevo confiadamente el Padrenuestro, sabiendo que Tú cuidas de mis necesidades. Madre María, me consagro a tu corazón atento y fiel; enséñame a escuchar y a responder con abandono amoroso. Que tu intercesión me acompañe en el camino del seguimiento cotidiano. Rezo el Avemaría con confianza filial, poniéndome bajo tu amparo. Recibe mi vida, mis luchas y mis anhelos, y condúceme siempre hacia tu Hijo. Amén.

📖 Hermenéutica

El pasaje de Marcos 3, 13-19 se sitúa en una etapa decisiva del ministerio público de Jesús. Históricamente, el Evangelio de Marcos refleja la experiencia de una comunidad cristiana primitiva marcada por la persecución y la necesidad de afirmar su identidad. Literariamente, el texto pertenece al género narrativo-teológico: no es un simple registro histórico, sino una proclamación de sentido. En el conjunto del evangelio, esta escena funda el discipulado y estructura la misión futura. Jesús aparece como quien toma la iniciativa absoluta del llamado, configurando una comunidad nueva. Desde la exégesis lingüística, destacan expresiones clave. “Subió al monte” evoca el lenguaje bíblico de la revelación: Moisés en el Sinaí, Elías en el Horeb. El monte es espacio de encuentro con Dios. “Llamó a los que quiso” subraya la libertad soberana de Jesús; el verbo griego kaleō indica un llamado eficaz que genera respuesta. “Para que estuvieran con Él” expresa la finalidad primaria: la comunión precede a la misión. “Enviar” (apostéllō) conecta directamente con la raíz del apostolado. La enumeración de nombres tiene valor simbólico: la comunidad es concreta, diversa y marcada por fragilidades, incluida la mención de Judas. La tradición patrística ha visto en este texto una clave eclesial profunda. San Juan Crisóstomo señala que Cristo no elige a los más sabios, sino a quienes pueden ser transformados por la convivencia con Él. San Agustín destaca que la elección no elimina la libertad ni el riesgo, pues el amor verdadero no fuerza. Santo Tomás, en la Catena Aurea, insiste en el orden pedagógico: primero la amistad, luego la misión. El Magisterio, especialmente en Dei Verbum 21 y en el Catecismo (CIC 2708), recuerda que la Sagrada Escritura es lugar de encuentro vivo con Cristo, no solo objeto de estudio. Pastoralmente, este pasaje ilumina la vida cristiana actual. En una cultura marcada por el activismo, recuerda que la fecundidad nace de la intimidad con el Señor. Para los laicos, enseña que la misión se vive en lo ordinario. Para los consagrados y ministros, que el envío pierde sentido sin vida interior. En tiempos de fragilidad y desconfianza, este texto devuelve una certeza: Jesús sigue llamando, sosteniendo y enviando con paciencia amorosa, invitando a una confianza filial que madura en el tiempo.