Lectio Divina Marcos 3, 31-35

📅 27/01/2026

📜 Evangelio del Día

Marcos 3, 31-35

✨ Motivación

Jesús acoge a quienes están sentados a su alrededor y revela que la verdadera familia nace de hacer la voluntad de Dios. Cuando te sientes fuera, incomprendido o sin hogar interior, Él está cerca. Si sientes ansiedad o distancia, este momento de oración es descanso y confianza filial.

📖 Introducción

Antes de comenzar la lectura, siéntate con la espalda recta y los pies en el suelo; afloja hombros y manos. Inhala lento contando cuatro, sostén dos, exhala seis, y repite tres veces. Dios está aquí, ahora mismo, más cerca que tu propio aliento. No necesitas demostrar nada: ven tal como estás. Ofrece tus sentidos, tu mente y tu corazón; deja que la Palabra te mire y te nombre con ternura.

📝 Descripción

Cuando Jesús te mira, te integra a su familia espiritual y sana la sensación de estar lejos o fuera.

💬 Cita Yo Soy

“Yo soy quien los ha elegido; vengan a mi Corazón, porque ahí los hago míos y los guardo en mi voluntad.” (Inspirado en Concepción Cabrera de Armida

🙏 Oración Inicial

Padre amado, en tu presencia vengo con mi historia y mis límites. Jesús, Hijo eterno, Tú me llamas a sentarme cerca de Ti y a escuchar tu voz. Espíritu Santo, respira en mí y ordena mis afectos para que no me domine el ruido. Reconozco que muchas veces busco pertenecer donde no alimenta el alma, y me distraigo de tu voluntad. Regálame la gracia de orar con confianza filial, sin miedo, y de obedecerte por amor. Que tu Palabra sane mis heridas familiares y me haga hermano de todos en la Iglesia. María, Madre fiel, enséñame a decir “hágase” y a guardar todo en el corazón.

📖 Lectio

En aquel tiempo, llegaron a donde estaba Jesús, su madre y sus parientes; se quedaron fuera y lo mandaron llamar. En torno a él estaba sentada una multitud, cuando le dijeron: «Ahí fuera están tu madre y tus hermanos, que te buscan». Él les respondió: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Luego, mirando a los que estaban sentados a su alrededor, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Porque el que cumple la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre»

🧘 Meditatio

Marcos sitúa este episodio tras varias controversias donde Jesús revela su autoridad. La escena ocurre “fuera” y “en corro”: dos espacios que contrastan. Los parientes quedan fuera; los discípulos y la gente, alrededor. En lenguaje bíblico, “hacer la voluntad de Dios” no es solo cumplir órdenes, sino acoger su designio de amor. El relato, narrativo y catequético, responde: ¿quién pertenece a Jesús? Jesús no rechaza a María; redefine el parentesco desde la escucha y la fidelidad, anticipando la Iglesia como familia reunida por la Palabra y la fe. El discipulado se mide por adhesión al Padre, no por solo sangre. Tú también conoces la presión de las etiquetas: “eres de tal familia”, “debes ser así”, “no encajas”. Jesús te mira y no te pregunta de dónde vienes, sino hacia dónde orientas el corazón. Si hoy te sientes lejos, distraído, o con culpa por no orar como quisieras, Él no te expulsa: te acerca al círculo. Hacer la voluntad de Dios comienza por escuchar un poco, aceptar tu pobreza y volver a intentarlo. Para ti, que eres padre o madre, esta Palabra enseña que la fe se transmite más por coherencia que por discursos: cuando decides pedir perdón, bendecir la mesa, apagar el ruido y abrir el Evangelio, construyes hogar. Para ti, que vives solo, que estás enfermo o en duelo, Jesús te ofrece pertenencia real: la comunidad y la Iglesia pueden ser tu familia sin reemplazar la tuya, sino ensanchándola. Para ti, que sirves en la parroquia, recuerda que la cercanía a Jesús no se mide por cargos, sino por docilidad. Hoy elige un “sí” pequeño: obedecer una inspiración buena, perdonar, llamar a alguien, o guardar un silencio que sea oración. Ahí, en ese sí, te nombra hermano hoy.

🙌 Oratio

Mi respuesta sincera al Amigo. Señor Jesús, hoy me dejas escuchar una frase que me desarma: me llamas familia tuya. Reconozco que a veces busco seguridad en la aprobación, en la sangre, en el “qué dirán”, y termino inquieto. Me cuesta hacer la voluntad del Padre cuando implica soltar mi orgullo, pedir perdón, o cambiar hábitos. Te agradezco porque no me humillas; me miras con paciencia y me abres un lugar a tu lado. Te pido que mi oración no sea rutina, sino encuentro; que me enseñes a escuchar antes de hablar, y a obedecer sin dureza. Te ofrezco mi casa, mi trabajo y mis relaciones: entra y ordena lo que está desordenado. Dame un corazón humilde para servir, una lengua que bendiga, y manos prontas para reconciliar. Que hoy, al final del día, pueda decirte: “Señor, hice tu voluntad en lo que pude”. Y cuando falle, recuérdame volver a Ti, sostenido por tu Espíritu, sin desesperar.

🕊️ Contemplatio

Dejándome abrazar por Dios. Imagínate cerca de la casa donde Jesús enseña. Ves a la gente sentada alrededor, y tú encuentras un lugar. Escuchas un murmullo: afuera lo llaman. Sientes el aire tibio, el polvo en los pies, el silencio que nace. Jesús mira en derredor; sus ojos se detienen en ti. No hay reproche, solo invitación. Oyes su voz: “Éstos son mi madre y mis hermanos”. Deja que esas palabras te alcancen. Respira y entrega tus resistencias. En silencio, recibe el regalo: pertenecer a Él, por amor, hoy. Permanece ahí unos instantes, como niño en brazos, y repite suavemente: Padre, hágase tu voluntad.

🤝 Compromiso

Gesto personal: hoy aparta quince minutos sin pantalla. Lee de nuevo Mc 3,31-35 en voz baja, y subraya una frase. Luego repite tres veces: “Padre, hágase tu voluntad en mí”, y termina con un silencio breve. Actitud familiar: en tu casa practica pertenencia: escucha a un miembro de tu familia sin interrumpir, y antes de responder pregunta: “¿Qué necesitas de mí?”. Si hay tensión, elige la mansedumbre. Intención comunitaria: busca a alguien que se sienta fuera del “corro” (un vecino solo, un enfermo, un nuevo en la parroquia) y haz un gesto de cercanía: un mensaje, una visita corta o una ayuda discreta. Examen nocturno: al acostarte, revisa el día y responde: ¿qué acto mostró que fui hijo confiado del Padre, y qué resistencia me dejó fuera; cuál será mi primer paso mañana?

📢 Peticiones

1) Por la Iglesia, para que sea hogar donde se escucha y se cumple la voluntad de Dios, roguemos al Señor. 2) Por los gobernantes y responsables de la vida pública, para que busquen el bien y actúen con humildad cuando no entiendan, roguemos al Señor. 3) Por las familias heridas y divididas, para que Cristo las reúna en su paz y las enseñe a perdonar, roguemos al Señor. 4) Por quienes viven solos, migrantes o en duelo, para que encuentren comunidad y consuelo en el Señor, roguemos al Señor. 5) Por nosotros, para que no nos cerremos ante lo que Dios hace y aprendamos a confiar incluso cuando no comprendemos, roguemos al Señor.

🛐 Oración de Consagración

Gracias, Señor, porque hoy me has hecho sentir parte de tu casa y me has enseñado a confiar. Con sencillez pongo mi vida ante Ti y, como hijo, rezo el Padrenuestro, deseando que se cumpla tu voluntad. Madre María, te consagro mi corazón, mi familia y mi camino; tómame de la mano y llévame a Jesús con docilidad. Quiero aprender de tu fe silenciosa y de tu amor sin condiciones. Y para sellar esta entrega, rezo el Avemaría con ternura, pidiendo tu protección y tu guía. Amén. Espíritu Santo, guarda esta Palabra en mí y hazme servidor alegre en la Iglesia, para que otros encuentren hogar.

📖 Hermenéutica

1. CONTEXTO HISTÓRICO-LITERARIO: Marcos 3,31-35 se ubica en la primera etapa del ministerio público, cuando crece la multitud y también la incomprensión. Después de llamados y conflictos, el evangelista presenta una escena doméstica que se vuelve revelación: la familia biológica de Jesús queda “fuera”, mientras dentro se reúne un círculo de oyentes. El género es narrativo-catequético: un episodio breve que enseña con contraste, mirada y palabra. En la arquitectura de Marcos, este pasaje corona una unidad de tensiones (Mc 3) y abre el camino a la enseñanza parabólica (Mc 4), mostrando qué significa seguir a Jesús. Según Dei Verbum 12, la interpretación requiere atender al contexto, al género y a la unidad de toda la Escritura, y aquí el sentido literal conduce al sentido eclesial. 2. EXÉGESIS LINGÜÍSTICA Y SIMBÓLICA: El texto opone “fuera” (éxō) y “en torno” (kyklō): la geografía se hace teología. El grupo “sentado alrededor” indica postura de discípulo. La expresión “hacer la voluntad de Dios” (poiēsē to thelēma tou Theou) remite a obediencia filial y alianza; no es legalismo, sino comunión con el querer salvador del Padre. La tríada “hermano, hermana y madre” ensancha el parentesco e incluye a toda persona que escucha y responde. La mirada circular de Jesús crea un espacio de pertenencia: quien acoge la Palabra entra en el “corro” del Reino. En clave simbólica, “madre” sugiere fecundidad espiritual: engendrar vida nueva por la fe y la caridad. 3. INTERPRETACIÓN PATRÍSTICA Y MAGISTERIAL: San Agustín enseña que María es más bienaventurada por creer y hacer la voluntad del Padre que por la sola maternidad física, sin disminuir su dignidad; la presenta como discípula perfecta. San Juan Crisóstomo subraya que Cristo no desprecia a su Madre, sino que corrige la curiosidad y educa sobre la primacía de la virtud. San Beda y San Jerónimo leen aquí la formación de la Iglesia como nueva familia convocada por la Palabra. En la Catena Aurea, Santo Tomás recoge esta tradición: la afinidad con Cristo se verifica en la obediencia. El Catecismo recuerda que la familia es “Iglesia doméstica” (CIC 1655) y que el vínculo con Dios ordena los vínculos humanos (CIC 2233). Verbum Domini insiste en que escuchar y cumplir la Palabra configura la vida del creyente. 4. APLICACIÓN PASTORAL CONTEMPORÁNEA: Este pasaje ilumina divisiones familiares, migración, soledad urbana y heridas afectivas. A matrimonios y padres, invita a discernir juntos, con oración, decisiones que construyan hogar desde el Evangelio; a jóvenes, los libera de identidades impuestas y les da pertenencia; a consagrados y servidores, previene el activismo: estar “dentro” es permanecer a los pies del Señor. Con Croatto, el texto interpela al lector y busca transformación; con Schökel, la palabra genera sentido cuando se escucha con toda la persona. La Pontificia Comisión Bíblica recuerda que la interpretación auténtica nace en la fe de la Iglesia y conduce a la vida. Pastoralmente, la llamada es clara: entrar al círculo de Jesús por oración confiada y hacer de la voluntad del Padre el criterio de cada día.