Lectio Divina Mateo 17, 10-13

📅 13/12/2025

📜 Evangelio del Día

Mateo 17, 10-13

✨ Motivación

Jesús revela a sus discípulos que Dios actúa incluso cuando no logramos reconocerlo. Si hoy te encuentras confundido, enfrentando incertidumbres o sintiendo que no entiendes los caminos del Señor, esta oración puede ayudarte a descubrir que Dios sigue hablándote silenciosamente y prepara en ti algo nuevo que dará luz y fortaleza.

📖 Introducción

Antes de comenzar, toma aire lentamente y deja que tu cuerpo se relaje un poco. Siente tus pies apoyados en el suelo y permite que tu respiración te lleve a un espacio de calma. Reconoce que Dios ya está aquí, acompañando tus pensamientos y tus búsquedas. Ven tal como estás, con tus dudas y tus expectativas. Permite que esta oración abra tu corazón a la voz de Jesús, que ilumina lo que parece confuso y da sentido a lo que todavía no entiendes del todo.

📝 Descripción

Jesús revela la presencia profética ya cumplida y anticipa el misterio del sufrimiento redentor con una luz que transforma.

💬 Cita Yo Soy

Yo soy la Luz que esclarece tus preguntas profundas. Soy quien revela la verdad escondida y acompaña tus búsquedas más sinceras. No temas cuando no comprendas; Yo camino contigo, iluminando paso a paso lo que mi amor quiere mostrarte y sosteniéndote cuando la duda pesa.

🙏 Oración Inicial

Padre bueno, vengo ante Ti necesitado de claridad y confianza. Jesús, Maestro que ilumina los misterios del Reino, abre mi corazón para comprender tu voz incluso cuando me cuesta. Espíritu Santo, ven a disipar mis miedos y mis resistencias, para que pueda reconocer tu acción silenciosa en mi historia. María, Madre fiel, acompaña esta oración y enséñame a guardar en mi interior lo que aún no comprendo. Que esta Lectio Divina sea un encuentro donde tu verdad me hable, me pacifique y me conduzca hacia una fe más profunda

📖 Lectio

Cuando bajaban del monte, los discípulos preguntaron a Jesús: “¿Por qué dicen los escribas que primero tiene que venir Elías?”. Él les contestó: “Elías vendrá y lo renovará todo. Pero les digo que Elías ya ha venido y no lo reconocieron, sino que han hecho con él lo que han querido. Así también el Hijo del hombre va a padecer a manos de ellos”. Entonces entendieron los discípulos que se refería a Juan el Bautista.

🧘 Meditatio

Este pasaje ocurre al descender del monte de la Transfiguración, donde los discípulos han visto la gloria de Jesús. La pregunta sobre Elías surge de la tradición profética que anunciaba su regreso antes del Mesías. Jesús revela que esa profecía ya se cumplió en Juan el Bautista, a quien muchos no reconocieron. Esta falta de reconocimiento anticipa el rechazo que Él mismo sufrirá. La escena subraya la continuidad entre profecía y cumplimiento, y enseña que la obra de Dios a menudo se despliega de modos inesperados, requiriendo discernimiento y apertura del corazón. Este Evangelio toca esos momentos en los que te preguntas por qué las cosas no suceden como esperabas o por qué Dios actúa de manera distinta a tus planes. También tú, como los discípulos, puedes tener preguntas, deseos de entender, necesidad de claridad. Jesús no rechaza esas preguntas; las acoge y responde con paciencia. Él te invita a reconocer que muchas veces su presencia ya ha pasado por tu vida, pero tus ojos no la vieron o tu corazón no la percibió. Tal vez hubo palabras que te iluminaron y no les diste importancia, personas que te hablaron de Dios sin darte cuenta, oportunidades de conversión que dejaste pasar. Este pasaje también te prepara para comprender que la fe no elimina las dificultades: Jesús mismo anuncia que sufrirá rechazo. Sin embargo, saber que Él lo atraviesa contigo cambia la perspectiva. Quizá hoy necesites pedir la gracia de reconocer las visitas de Dios, aunque vengan envueltas en sencillez. También quizá sea tiempo de aceptar que comprender no siempre será inmediato. Jesús te acompaña en el proceso, ilumina lo que necesitas y te sostiene cuando la confusión pesa. Él no te deja solo: camina contigo, incluso cuando desciendes de tus propias montañas.

🙌 Oratio

Jesús amado, hoy me acerco a Ti con mis preguntas y mis deseos de entender. Sé que conoces mis búsquedas más profundas y mis dudas más silenciosas. Ilumina mi mente y mi corazón para reconocer tu presencia en aquello que no comprendo todavía. Dame paciencia para esperar tus tiempos y docilidad para acoger tus respuestas. Que no me cierre a tu acción cuando llega de manera sencilla o inesperada. Fortalece mi confianza cuando el camino parece oscuro y la certeza se debilita. Quédate conmigo, Señor, y enséñame a caminar en la verdad que libera y en la humildad que abre mis ojos a tu luz.

🕊️ Contemplatio

Imagina a Jesús descendiendo contigo por un sendero tranquilo después de una experiencia de luz. Sus pasos son firmes, y su presencia te envuelve con serenidad. Lo escuchas responder a tus preguntas con voz suave, iluminando lo que necesitas comprender. Sientes que no estás solo en tu búsqueda. La claridad no llega de golpe, pero percibes una luz que guía tu interior. Permanece ahí, contemplando a Jesús que camina a tu lado, sosteniendo tus dudas y llenando tu corazón de paz.

🤝 Compromiso

Hoy me comprometo a reconocer un área de mi vida donde necesito pedir luz para comprender mejor la acción de Dios. Como gesto personal, repetiré durante el día: “Señor, abre mis ojos para reconocerte”. En mi familia procuraré acoger con paciencia las diferencias y escuchar con mayor atención. A nivel comunitario ofreceré una oración por quienes se sienten confundidos o buscan respuestas. Al final del día haré un breve examen preguntándome: ¿qué señales de Dios pasaron por mi vida y no reconocí? ¿Dónde percibí su compañía silenciosa?

📢 Peticiones

Por quienes buscan claridad y discernimiento en decisiones importantes. Por los que sienten confusión en la fe y necesitan luz interior. Por quienes han sido rechazados en su misión o servicio. Por nuestra Iglesia, para que reconozca siempre la acción del Espíritu. Por los corazones que desean comprender la voluntad de Dios.

🛐 Oración de Consagración

Señor Jesús, gracias por caminar conmigo incluso cuando no entiendo tus caminos. Padre bueno, me abandono a tu voluntad que siempre conduce a la verdad. Espíritu Santo, ilumina mi mente y fortalece mi corazón para reconocer tu presencia en lo cotidiano. Rezo el Padrenuestro confiando plenamente en tu guía. María, Madre fiel, consagro a tu cuidado mis búsquedas y dudas; llévame siempre hacia Jesús y hazme dócil a su luz. Avemaría.

📖 Hermenéutica

Este pasaje se sitúa inmediatamente después de la Transfiguración, un momento en que Jesús ha mostrado anticipadamente su gloria divina. Al descender del monte, los discípulos llevan en el corazón el brillo de esa revelación, pero también la confusión sobre lo que implica. La pregunta sobre Elías surge de la tradición basada en Malaquías 3,23, donde se anuncia que Elías volverá antes del Mesías. La Biblia de Jerusalén explica que esta expectativa formaba parte del judaísmo del primer siglo, y por ello los discípulos buscan comprender la relación entre la profecía y lo que han visto en Jesús. La respuesta de Jesús es reveladora: afirma que Elías “vendrá y lo renovará todo”, pero también que “ya ha venido”. Con esto identifica a Juan el Bautista como el cumplimiento de la profecía. Juan no es Elías en sentido literal, sino en misión y espíritu, tal como explica también Lucas 1,17. Sin embargo, muchos no lo reconocieron y lo trataron con violencia. Jesús interpreta este rechazo como anticipo del destino que Él mismo vivirá. El evangelio muestra así un patrón: la acción de Dios se revela, pero no siempre es reconocida. Este dinamismo aparece repetidamente en la historia de la salvación. Los Padres de la Iglesia vieron en este pasaje una enseñanza sobre el discernimiento espiritual. San Jerónimo subraya que el cumplimiento de las profecías no siempre es evidente para quienes no tienen un corazón abierto. San Juan Crisóstomo destaca que Jesús prepara a los discípulos para no escandalizarse ante su pasión, enseñándoles que el rechazo no contradice su identidad mesiánica, sino que forma parte del plan de salvación. El Catecismo afirma que la fe busca entender, pero también reconoce que hay misterios que solo se comprenden plenamente en la luz de Cristo. La Pontificia Comisión Bíblica, en “La interpretación de la Biblia en la Iglesia”, recuerda que los textos deben leerse desde la totalidad de la revelación. Este pasaje ilumina precisamente esa continuidad: las profecías encuentran cumplimiento en Jesús, aunque de modos que superan las expectativas humanas. En la vida cotidiana, este Evangelio interpela a reconocer que la presencia de Dios puede pasar inadvertida. Muchas veces esperamos manifestaciones extraordinarias, cuando Dios actúa en lo sencillo: una palabra, un encuentro, una intuición interior. También invita a aceptar que la fe no elimina el sufrimiento, pero lo ilumina desde la comunión con Cristo. El rechazo que Juan y Jesús sufren recuerda que el camino del Evangelio implica coherencia y valentía. Reconocer esta dinámica ayuda a vivir con paz las contradicciones que puedan surgir en la misión personal. Este pasaje, finalmente, enseña que Jesús acompaña nuestras preguntas. Él no reprime la búsqueda, sino que la guía. El discípulo verdadero es aquel que pregunta, escucha, medita y se deja iluminar. La fe madura en este diálogo confiado con el Maestro.