Lectio Divina Marcos 6, 1-6

📅 04/02/2026

📜 Evangelio del Día

Marcos 6, 1-6

✨ Motivación

Jesús vuelve a su patria y enseña; allí, en la rutina y el juicio rápido, Él está ofreciendo luz y fe. Si sientes desconfianza o miedo a no ser tomado en serio, este momento de oración es descanso para tu alma y fuerza para creer de nuevo.

📖 Introducción

Antes de comenzar, siéntate con la espalda recta y los pies en el suelo; afloja los hombros. Inhala lento por la nariz contando cuatro, retén un instante, y exhala contando seis. Repite tres veces. Dios está aquí, más cerca que tu propio aliento. No tienes que demostrar nada: ven como estás, con tu historia entera. Pídele al Espíritu que abra tus sentidos, tu mente y tu corazón, para escuchar a Jesús y responderle con confianza filial.

📝 Descripción

Jesús entra en lo conocido y descubre corazones cerrados; duele el rechazo, pero su amor permanece fiel.

💬 Cita Yo Soy

“Yo soy, no teman… hoy también dirijo a ti estas palabras desde la Eucaristía… Ten fe, y no vaciles: ven, ven, que soy Yo.”

🙏 Oración Inicial

Padre amado, en tu presencia me pongo; Hijo Jesús, Maestro cercano, me acerco a ti; Espíritu Santo, ven y enciende mi fe. Reconozco que muchas veces me pesa la duda, me hiere el desprecio y me encierro en mi propia lógica. Hoy te pido la gracia de un encuentro vivo contigo, para escuchar tu Palabra sin prejuicios y acogerla como alimento. Sana lo que en mí se resiste, fortalece mi confianza filial y enséñame a mirar con tu mirada. María, Madre creyente, toma mi mano y llévame a tu Hijo, para que, con humildad, pueda repetir en silencio: Señor, creo; aumenta mi fe.

📖 Lectio

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: “¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?” Y estaban desconcertados. Pero Jesús les dijo: “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

🧘 Meditatio

Marcos narra el regreso de Jesús a Nazaret tras signos poderosos. El episodio es un relato de rechazo: quienes lo conocen por su oficio y familia se escandalizan y reducen su misterio. La pregunta “¿de dónde?” no es curiosidad sana, sino cerrazón. “Escandalizarse” indica tropiezo interior ante la novedad de Dios. Jesús cita el proverbio del profeta despreciado, mostrando continuidad con la historia bíblica (1 Sm 16; Jn 1,11). La “falta de fe” limita los signos: no porque Jesús carezca de poder, sino porque Dios no violenta la libertad; la gracia pide acogida. Aun cura a algunos, y sigue adelante. A ti también te pasa: Dios llega en lo familiar, en tu casa, en tu trabajo, en tu comunidad, y lo puedes mirar con ojos gastados. Tal vez te dices: “ya lo sé”, “no va a cambiar”, “Dios no actúa aquí”. Y sin darte cuenta, tu corazón se cierra. Este Evangelio te invita a revisar tus “Nazaret”: esos lugares donde Jesús te habla, pero tú lo reduces a lo de siempre. Cuando alguien te etiqueta por tu pasado, o cuando tú etiquetas a otros, nace el escándalo que impide amar. Jesús no te humilla; se asombra de tu falta de fe como quien sufre por ti, no contra ti. Hoy puedes elegir otra postura: acoger su Palabra sin exigir pruebas, abrir un pequeño espacio para creer, y permitir que Él toque tus heridas. Si eres padre o madre, aprende a no apagar el bien que brota en tus hijos. Si estás solo, no te encierres: busca una comunidad. Si sirves en la Iglesia, no te canses cuando no te crean. Un acto de fe sencillo “Señor, estás aquí”, abre camino a la gracia, y tu vida se vuelve tierra disponible. Pídele al Espíritu que te regale mirada nueva cada día.

🙌 Oratio

Señor Jesús, vuelves a mi Nazaret y me encuentras tal como soy. A veces me cuesta creer cuando tu voz me llega por caminos sencillos, y me defiendo con ironía o con indiferencia. Me pesa el miedo a ser juzgado, y también el hábito de juzgar. Te agradezco porque no te rindes conmigo: sigues enseñando, sigues tocando, sigues amando incluso cuando yo me cierro. Te pido que sanes mis prejuicios y la dureza que se ha instalado en mi corazón. Regálame una fe humilde, capaz de recibirte sin exigirte señales. Te ofrezco mi historia, mi familia, mis trabajos y mis heridas; pon en ellos tu luz. Hazme respetuoso con el proceso de los demás y paciente con mis propios tiempos. Si hoy me siento rechazado, abrázame; si hoy rechazo, corrígeme con ternura. María, enséñame a guardar tu Hijo en el corazón y a decir: “Hágase”. Quédate conmigo esta noche y mañana; no me sueltes.

🕊️ Contemplatio

Imagínate en la sinagoga de Nazaret, sentado entre gente conocida. Ve a Jesús ponerse de pie y enseñar con serenidad. Escucha el murmullo de los comentarios, siente el aire denso del juicio. Mira su rostro: no hay rencor, solo verdad y paciencia. Cuando algunos se cierran, Él te mira a ti como si te eligiera de nuevo. Acércate. Siente su mano que quiere tocar tu corazón herido. Respira y deja que su mirada atraviese tus defensas. En silencio, solo recibe la gracia de creer, sin pedir más. Permanece unos instantes; escucha: “No temas, yo estoy contigo”. Descansa en su amor.

🤝 Compromiso

hoy, antes de iniciar tu actividad principal, di tres veces en voz baja: “Jesús, confío en ti”, y ofrece tu jornada. Actitud familiar: escucha sin interrumpir a alguien de tu casa durante cinco minutos, sin corregir ni juzgar; solo acompaña. Intención comunitaria: elige una persona que ha sido etiquetada o ignorada y hazle un gesto de cercanía: un saludo, un mensaje, una ayuda sencilla. Examen nocturno: al cerrar el día, pregúntate: ¿en qué momento reduje a Jesús a “lo de siempre” y en qué momento le abrí espacio para actuar? Termina agradeciendo una luz que hayas recibido y pidiendo perdón por tu falta de fe. Mañana repite el gesto en tu lugar más difícil, para entrenar una mirada nueva y esperanzada.

📢 Peticiones

or la Iglesia: para que anuncie a Cristo con valentía y eduque en una fe que escucha y persevera. Roguemos al Señor. Por los gobernantes y quienes toman decisiones: para que busquen el bien común con verdad y justicia, y protejan a los más frágiles. Roguemos al Señor. Por quienes se asombran ante el poder de Dios pero aún no entienden su cruz: para que el Espíritu les dé luz y confianza filial. Roguemos al Señor. Por quienes viven rechazo, incomprensión o burla en su propia casa: para que hallen consuelo y fortaleza en Jesús. Roguemos al Señor. Por nuestra comunidad: para que no cerremos el corazón a lo que Dios hace en lo sencillo y aprendamos a creer juntos. Roguemos al Señor.

🛐 Oración de Consagración

Gracias, Señor, por hablarme incluso cuando mi fe es pequeña y mi corazón se resiste. Hoy quiero caminar contigo. Rezo con amor el Padrenuestro, confiando en que el Padre conoce mis necesidades antes de que yo las nombre. María, Madre mía, me consagro a ti: toma mi mente, mi corazón y mi voluntad; enséñame a creer como tú, a guardar la Palabra y a seguir a Jesús en lo cotidiano. Rezo con sencillez el Avemaría, pidiendo tu amparo en mis dudas y tu alegría en mis pasos. Amén. Cúbreme con tu manto y llévame siempre a la Eucaristía, fuente de mi confianza filial.

📖 Hermenéutica

CONTEXTO HISTÓRICO-LITERARIO. Marcos 6,1-6 pertenece a la sección donde Jesús, tras manifestar su autoridad con enseñanzas y signos, enfrenta la pregunta decisiva: ¿quién es Él? El trasfondo es la Galilea del siglo I, con pequeñas aldeas donde la identidad se define por parentesco y oficio. El género es narración evangélica con rasgos de “relato de conflicto”: una escena breve que revela la tensión entre la novedad de Dios y la resistencia humana. En la arquitectura de Marcos, este pasaje contrasta la fe de quienes se abren (Mc 5) con la incredulidad de los cercanos; prepara la misión de los Doce (Mc 6,7ss). La tradición atribuye el Evangelio a Marcos, vinculado a la predicación de Pedro, para comunidades que necesitan perseverar en la fe ante oposición. EXÉGESIS LINGÜÍSTICA Y SIMBÓLICA. “Se escandalizaban” (skandalízō) expresa tropiezo interior: no es solo duda, sino resistencia ante un Mesías “demasiado cercano”. El título “carpintero” subraya la humildad de la encarnación (Jn 1,14) y el realismo del trabajo humano. “Profeta” evoca la línea de enviados rechazados (1 Re 19; Jer 20) y anticipa el destino pascual (Mc 8,31). La frase “no pudo hacer allí ningún milagro” debe leerse en clave de alianza: Dios actúa respetando la libertad, y la fe es apertura receptiva (CIC 548). El símbolo central es Nazaret como “lo familiar” que puede volverse prisión del corazón. INTERPRETACIÓN PATRÍSTICA Y MAGISTERIAL. Los Padres subrayan que el rechazo nace de mirar “según la carne”. San Juan Crisóstomo observa que la familiaridad sin fe vuelve ciego el corazón, y que Dios permite esa prueba para humillar la soberbia. San Agustín insiste en que Cristo es humilde para sanar nuestro orgullo, y que la fe no se apoya en la reputación humana, sino en la verdad de Dios. En la tradición recogida por Santo Tomás de Aquino en la Catena Aurea, se destaca el proverbio del profeta despreciado como espejo del misterio de la Iglesia, a menudo rechazada por los suyos. El Magisterio enseña que los signos del Reino llaman a la fe y nunca la fuerzan (CIC 547-548); la oración contemplativa busca ese encuentro personal con Cristo vivo (CIC 2708). APLICACIÓN PASTORAL CONTEMPORÁNEA. Este pasaje ilumina la tentación actual de “normalizar” a Jesús: reducirlo a idea, tradición cultural o simple maestro. También revela cómo los prejuicios comunitarios frenan vocaciones y dones. En la vida familiar, invita a reconocer el bien que Dios siembra en casa sin comparaciones ni etiquetas. En quienes sirven en la Iglesia, fortalece la perseverancia: la falta de acogida no cancela la misión. En el sufrimiento de quien se siente poco valorado, muestra un Cristo que comprende el rechazo y sigue amando. Pastoralmente, pide formar una fe adulta que une razón y confianza, y una comunidad que aprende a escuchar antes de juzgar (DV 12).