Lectio Divina Juan 1, 19-28

📅 02/01/2026

📜 Evangelio del Día

Juan 1, 19-28

✨ Motivación

Comenzamos el año con preguntas hondas sobre nuestra identidad y misión. También hoy Cristo permite que nos interroguen para purificar el corazón. Este Evangelio nos ayuda a soltar máscaras, a dejar de justificarnos, y a vivir con humildad la verdad de quienes somos ante Dios, preparando el camino para que Él sea reconocido en nuestra vida.

📖 Introducción

Busca un lugar silencioso. Siéntate con la espalda recta y los pies apoyados en el suelo. Coloca una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen. Respira lentamente tres veces, dejando que el aire descienda hasta el vientre. Con cada exhalación, entrégale al Señor tus expectativas y tensiones. Permanece unos instantes en quietud, pidiendo la gracia de la verdad interior y la docilidad del corazón.

📝 Descripción

Juan testimonia con humildad quién no es, para que la Luz verdadera sea reconocida y acogida.

💬 Cita Yo Soy

“Yo soy la Verdad que no necesita defensa, la Luz que brilla cuando tú te haces pequeño y transparente.”

🙏 Oración Inicial

Padre Santo, en el inicio de este nuevo tiempo me presento ante Ti con mi historia, mis preguntas y mis límites. Hijo amado, Verbo eterno, enséñame a no ocupar el lugar que no me corresponde y a vivir con humildad mi vocación. Espíritu Santo, abre mi interior para reconocer a Cristo presente en medio de mi vida cotidiana. María, Madre silenciosa y fiel, acompáñame en este camino de verdad y disponibilidad. Concede a mi corazón la gracia de señalar siempre a Jesús, y no a mí mismo. Amén.

📖 Lectio

“Este fue el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes y levitas para preguntarle: ‘¿Tú quién eres?’. Él confesó y no negó; confesó: ‘Yo no soy el Cristo’. Y le preguntaron: ‘¿Qué, pues? ¿Eres tú Elías?’. Él dijo: ‘No lo soy’. ‘¿Eres tú el Profeta?’. Respondió: ‘No’. Entonces le dijeron: ‘¿Quién eres, para que podamos dar respuesta a los que nos han enviado? ¿Qué dices de ti mismo?’. Dijo: ‘Yo soy la voz del que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor’, como dijo el profeta Isaías. Habían sido enviados por los fariseos. Y le preguntaron: ‘¿Por qué, pues, bautizas si no eres el Cristo, ni Elías, ni el Profeta?’. Juan les respondió: ‘Yo bautizo con agua; en medio de vosotros está uno a quien no conocéis, el que viene detrás de mí, a quien no soy digno de desatar la correa de su sandalia’. Esto ocurrió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan estaba bautizando.”

🧘 Meditatio

El testimonio de Juan Bautista se construye desde la negación de protagonismo. Él no se define por títulos mesiánicos, sino por su relación con Aquel que viene. En la tradición profética, Juan asume la identidad de voz, no de palabra, recordando que la revelación es siempre don recibido. Su humildad revela una teología del servicio: la misión no consiste en atraer miradas, sino en preparar corazones para el encuentro con Cristo presente y desconocido. Este texto me confronta con mi necesidad de ser reconocido, explicado o validado. ¿Cuántas veces construyo mi identidad desde roles, logros o comparaciones? Juan me enseña la libertad interior de quien sabe quién es delante de Dios y no necesita ocupar espacios ajenos. En mi familia, trabajo o comunidad, puedo vivir señalando a Cristo con gestos sencillos, sin imponerme. Reconocer que Jesús ya está “en medio” de mi historia cambia mi forma de mirar lo cotidiano. Él actúa incluso cuando no lo percibo. Hoy soy invitado a disminuir para que Él crezca, a limpiar el camino interior para que su presencia sea acogida con alegría y verdad.

🙌 Oratio

Señor Jesús, Tú estás en medio de mi vida aunque muchas veces no te reconozco. Perdona mis ansias de protagonismo y mis miedos a no ser suficiente. Enséñame la humildad luminosa de Juan, que supo alegrarse al señalarte. Quiero ser voz y no ruido, puente y no obstáculo. Dame un corazón libre para servir sin buscar recompensa, y una mirada atenta para descubrir tu paso silencioso en los acontecimientos diarios. Confío en Ti.

🕊️ Contemplatio

Imagina el eio Jordán, el desierto, el agua corriendo lentamente. Juan está de pie, sereno, señalando a Otro. Siente el viento, escucha el murmullo del agua. Jesús está cerca, silencioso. Permanece allí. No hay palabras, solo presencia. Deja que Cristo te mire y te habite en silencio.

🤝 Compromiso

Hoy asumiré un gesto de humildad: escuchar antes de hablar y servir sin ser visto. En mi familia, cuidaré mis palabras para no imponerme. En la comunidad, colaboraré sin buscar reconocimiento. Al final del día, revisaré si mis acciones señalaron a Cristo o a mí mismo, y entregaré todo al Señor con gratitud.

📢 Peticiones

Pidamos por la Iglesia, para que sea siempre voz fiel que conduce a Cristo. Pidamos por quienes buscan su identidad, para que la encuentren en Dios. Pidamos por los servidores humildes y ocultos. Pidamos por nuestra comunidad, para que prepare caminos de fe.

🛐 Oración de Consagración

Gracias, Señor, por llamarme a la verdad y a la sencillez. Rezo con confianza el Padrenuestro, entregándote mi vida entera. María, Madre del Señor, me consagro a tu cuidado para aprender tu humildad y tu silencio fiel. Ave María.

📖 Hermenéutica

Juan 1, 19-28 pertenece al prólogo narrativo del cuarto Evangelio y desarrolla el tema del testimonio. Históricamente, refleja las tensiones entre las primeras comunidades cristianas y los grupos judíos que esperaban figuras mesiánicas específicas. Teológicamente, el texto subraya la cristología implícita: Jesús es el desconocido presente. Juan Bautista representa el modelo de discípulo-testigo que se define por relación y no por poder. Desde la hermenéutica católica, este pasaje invita a leer la identidad humana a la luz de la vocación, integrando Escritura, Tradición y vida. La humildad de Juan es clave para una espiritualidad auténtica que prepara el corazón para el misterio encarnado.